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lunes, 5 de septiembre de 2011

La fea despampanante

El otro día fuimos a ver la última gran obra maestra del séptimo arte de nuestro aclamado director más internacional: "La piel que habito" de Pedro Almodovar. Antes de nada decir que la película no me gustó nada y creo que tampoco a ninguno de mis 5 acompañantes. Sé que en este blog normalmente hablamos de cosas que nos gustan y que queremos recomendar, pero ante la gran campaña de publicidad engañosa que ha tenido, creo que hay que intentar reequilibrar un poco la balanza y echarle algo de mierda encima.


La imagen que hay sobre estas lineas no forma parte de la película, aunque no destacaría demasiado en ella, rodeada de los personajes memos, historia idiota, guión infantil, música machacona, situaciones absurdas... pasaría completamente desapercibida. ¿Por qué la pongo, entonces? En seguida lo cuento.

Queda claro que no soy fan del director manchego, pero tampoco es que le tenga especial manía. Me hartan un poco las almodovaradas, pero cuando hace una peli bien (que las ha hecho) me gustan y encuentro que, sorprendentemente, encajan bien en la historia; como (y salvando las distancias) una conversación insustancial en una peli de Tarantino o una canción de los Stones en una de Scorsese.

Pero es que esta película es una almodovarada toda ella, de principio a fin y además es una almodovarada mal hecha, mal rodada, mal guionizada, mal actuada, mal estructurada. No sabes si es un chiste, si se están quedando contigo, si te ries porque el quiere o te ries porque es todo tan jodidamente ridículo que da pena. En fin, incluso para ser un enfermo hay que valer, mira a Haneke. (salvando las distancias de nuevo)

A lo que iba, la película me recordó a la típica tía chabacana, que es fea, pero fea fea y que se viste toda escotada y despampanante, llamando la atención. Cuando te la encuentras en un bar, en el metro o donde sea, no puedes evitar mirarla, pero no quieres que te pille porque no quieres que piense que la miras por que te gusta. En realidad no quieres que nadie te pille mirándola, porque no te gusta, es lo contrario a gustarte y sin embargo no puedes quitarle el ojo de encima, que es además lo que ella quiere (aunque supongo que por otros motivos).

En fin, ¿tiene sentido todo esto? No puedo dejar de hablarle a la gente de esta película, pero no porque me haya gustado si no porque no puedo creer que actores consagrados como Banderas y Elena Anaya (te podrán gustar más o menos, pero creo que pueden elegir sus papeles) se presten a semejante idiotez, por muy Almodovar que sea el director. Incluso llego a recomendar a gente que la vea (a ser posible sin pagar por ello) solo para que se sorprenda de lo que se puede llegar a hacer en el cine. Es un poco como el centollo, visita obligada en Oviedo para ver el truño que se ha marcado Calatrava.

En fin, id a ver a esa fea despampanante, vais a flipar, pero a ser posible que no se entere de que la estáis mirando.