Este mayo lo recordaré por muchos motivos. Y uno de ellos es el quehacer de los antidisturbios el día que el Atleti ganó un partido. Tres balones tocan una red en Bucarest, y dos horas después un policía con casco, escudo y mala hostia (valga la redundancia) limpia de gente a golpes una calle porque (dicen, yo no lo vi) estaban quemando contenedores dos más atrás. Eso es un efecto mariposa y lo demás tonterías.
Ese día pensé que era sólo fútbol, y no nos querían en la calle. ¿Qué pasará cuando no sea fútbol? ¿Propondrá Esperanza Aguirre (La Cólera de Dios) manifestaciones a puerta cerrada? ¿Subirá el sueldo en anfetas a los antidisturbios?
Pero, como decía Martín Romaña, imprima, no deprima: Los policías son ciudadanos. Y lo mismo uno de estos días la empresa del cuñado de alguno se va a la mierda por 20.000 euros, mientras a Bankia le dan 9.000.000.000 euros. Y lo mismo, estando de frente a una manifestación se giran y tiran para adelante encabezándola. ¿Ciencia ficción? Quizá, pero he aquí a la oveja Dolly de esta ciencia ficción.
En Alemania.
Vía S.F. Balbuena, Más aquí.Pero, como decía Martín Romaña, imprima, no deprima: Los policías son ciudadanos. Y lo mismo uno de estos días la empresa del cuñado de alguno se va a la mierda por 20.000 euros, mientras a Bankia le dan 9.000.000.000 euros. Y lo mismo, estando de frente a una manifestación se giran y tiran para adelante encabezándola. ¿Ciencia ficción? Quizá, pero he aquí a la oveja Dolly de esta ciencia ficción.
En Alemania.



