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jueves, 1 de septiembre de 2011

Innisfree Vs. Zihuatanejo

Zihuatanejo es la playa en la que quedan en verse los protagonistas de “Cadena Perpetua” en caso de salir de la cárcel en la que se encuentran.
“Innisfree” es el pueblo irlandés en el que Sean Thornton (John Wayne, "El hombre Tranquilo"), nació y al que regresa para asentarse y pasar su últimos días. Dos sitios igual de buenos para acabar de moverse, pero uno caracterizado por la promesa de lo que será (sólo uno de los dos había estado un día allí); el otro, por la nostalgia de lo que fue.


Casi nadie que yo conozca no tiene un Innisfree o un Zihuatanejo en la cabeza como ideal para pasar su vejez o crisis de los 40. Son dos opciones que van del atractivo de lo prometedor a la seguridad de lo conocido y cuya elección suele corresponderse con una de mis clasificaciones humanas favoritas: Aquellos que van siempre mismo bar y los que cada noche prefieren conocer uno nuevo. Ya se que lo normal es un término medio, pero reconozcamos que hay querencia por el cambio o la permanencia. Sólo nos acordamos de la inercia para hablar de la acción, cuando es igualmente aplicable a la inacción. Es la tendencia a seguir como se está; quieto o en movimiento. Y somos seres inerciales. Y con la edad, cada vez más. Por lo que planear el movimiento final es importante. Conformarse y apreciar lo conocido; volver a comer lo que nos gustó; pasear cada día por los lugares que nos recuerdan la niñez (que suele ser feliz); relajarnos con un clima con el que aprendimos a no luchar. O adaptarse a lo prometedor que uno elige y ser fiel al paraíso elegido. Porque Zihuatanejo lo eliges, Innisfree, te elige a ti.


Mi padre y algunos de mis mejores amigos son Innisfree. Y su Innisfree es Llanes. Yo soy más Zihuatanejo. Pero claro, en el fondo, no soy de ningún lado.

Así que si un día desaparezco (no es el caso), buscadme en (mi) Zihuatanejo.

lunes, 6 de junio de 2011

optimismo a ultranza

Creo que el tema del vaso medio lleno vs medio vacío se ha tocado mucho ya, el optimismo es así, no lo he inventado yo, aunque tengo tendencia a practicarlo.
La persona fundamentalmente optimista a veces es tachada de poco realista, a veces de superficial... a veces no es fácil.

Lo que viene a continuación puede ser de gran ayuda en momentos bajos, es imposible oirlo sin pensar: ¡si, si, qué demonios!. Es el optimismo llevado al paroxismo (más rimas en comentarios, por favor)

lunes, 26 de julio de 2010

mantra de 060

Hay gente que, cuando se levanta por las mañanas, se mira al espejo y se dice cosas. Cosas de animar. A mi eso siempre me pareció de poca ayuda, yo por la mañanas soy (más) fea, y verme a mi misma diciendo "Alicia, hoy va a ser un buen día" me da un poco de miedo. Hay gente que en momentos de tensión o gran mosqueo cuenta mentalmente hasta diez. A mi eso tampoco me funciona, soy de poco enfadar, pero si me enfado no me da tiempo a contar y si me da tiempo, a eso del 4 ya me pierdo.

Pero hay una frase, La Frase, algo que todos deberíamos repetir, algo que realmente insufla valor, energía y ganas de invadir Polonia:

"Hola, me llamo Íñigo Montoya, tu mataste a mi padre, prepárate a morir"



Advertencia:
Este post es de autoayuda. Consulte a su terapeuta habitual y no le haga caso. Repita este mantra enarbolando su espada. En caso de mandoble, reparta a diestro y siniestro.

viernes, 11 de junio de 2010

Al menos 6, menos de 150

Me cuenta un compañero que ha leído que el ser humano NECESITA 6 contactos personales diarios. Los NECESITA de la misma manera que comemos o dormimos. Es decir, la felicidad no depende de estos 6 contactos, pero la infelicidad sí tiene que ver con su posible inexistencia. Me lo cuenta desde un país lejano a España en el que esos contactos se producen antes de llegar al trabajo. Y en el que la gente, según dice, es menos infeliz que aquí. Como es listo, no dice que una cosa sea exclusiva consecuencia de la otra, pero sí que me dice que cree que algo tienen que ver.

Por otro lado leo que un empresario cuantificó el número máximo de personas que pueden trabajar dentro de un sistema de producción. Llámese departamento de una empresa, llámese restaurante, llámese centro de salud. Más allá de 150, la gente no retiene caras y/o nombres y los trabajadores comienzan a subdividirse en subgrupos que perjudican el trabajo en equipo. Más allá de 150, no puede darse un mensaje que todos sientan que va dirigido a ellos. La sensación de pertenencia a un grupo deja de existir y comienzan las discrepancias. Los 150 nunca comen juntos, pero sí puede que se reunan para decidir una postura común.
Ambos hechos son generalizaciones, pero me parecen curiosas.


Los contactos que (un momento dado usamos y) tenemos en nuestros móviles oscilan en torno a 150. La lista de amigos más cercanos, está próxima a 6.
Los libros de "Naturales" (y el anuncio de Baygón) de EGB decían de los animales: Nacen, crecen, se reproducen y mueren. Los de la ESO añaden: Nacen, crecen, se relacionan con los demás, se reproducen y mueren. Relacionarse con los demás y reproducirse tienen que ver. Pero ya no tanto como en generaciones anteriores.

¿Verdaderamente cuidamos el relacionarse con los demás como sí cuidamos el comer o el dormir? ¿Estamos preparados para ver a mucha gente sin que esto nos quite las ganas de contactar de verdad con otra que verdaderamente nos interesa? ¿Nos estamos acostumbrando a vivir con "hambre" de ver gente como hay gente que ya nunca desayuna porque no tiene tiempo? ¿Será este un tema transversal de la Educación para la ciudadanía? ¿Es este problema la piedra angular del éxito de la Iglesia Evangélica en España entre los emigrantes sin red social? ¿Cuántos amigos Facebook suele tener la gente (no tengo facebook)?

lunes, 10 de mayo de 2010

Levantate y anda

Si la autoescuela es aquello que aprendes por ti mismo y la autoayuda no es otra cosa que un botiquín para el coche, ¿Que porcentaje hay de que lo que a uno le sirva como ayuda (y me refiero a música, pelis, libros)le sirva tambien a otro?
Y con esto presento mis tres canciones que a mi me sirven para levantarme de la cama cuando no tengo muchas ganas de hacerlo.

Comenzamos con The Cure y Gone! letra


Seguimos con un poquito de Daft Punk

Videos tu.tv


Y para acabar un poco de Love of Lesbian


¿Cuales son las vuestras?

miércoles, 28 de abril de 2010

Sonría, por favor


Estoy de acuerdo con opiniones recientes leídas por aquí que vienen a decir que cuando se está triste, no pasa nada por dejarlo estar. Pasarse el día solo. Ver la tele e irse para la cama. Esos días existen y tenemos derecho a ellos. Incluso reivindico la quincena mohína. Esas dos semanas en las que das gracias a Dios por no conocer la heroína más que de oídas porque te abandonarías a ella. En las que nada apetece y se opta por lo inercial (en general el sofá). Son justas. Y, por encima de todo lo dicho, creo en la necesidad de hacer duelos. Ante la muerte, la enfermedad, el abandono, el desempleo o el final del verano. Evitarlos con tácticas hiperactivas (hacer de todo) que nos eviten pensar en ello simplemente pospone el momento de afrontar que algo duele y requiere nuestra pena.

Ahora bien, ¿Qué pasa si la quincena mohina se prolonga? ¿Qué pasa si las ganas de hacer lo que siempre nos gustó hacer no llegan? ¿Qué pasa si no hay obligaciones mayores que nos obliguen a levantarnos y andar? Pues que el mundo se divide en dos: Los que se resignan a que estas ganas no aparezcan y en consecuencia hacen lo que les pide el cuerpo (estar triste). Y los que intentan con acciones "contra la voluntad" recuperar lo que les gustó. Para ello habrá que comenzar haciendo cosas que no apetecen, pero el premio merece la pena. Nada muy alejado de estudiar una carrera mientras los demás están de cañas, madrugar para ir al monte o verse los tres primeros capítulos de una serie de televisión sin que gusten porque mucha gente te ha dicho que más tarde lo agradecerás.

Así pues, las técnicas por aquí señaladas para llamar a esa alegría cuando llega la hora de luchar contra la tristeza me encantan: Boli cruzado en la boca (aunque quizá dos horas sea demasiado); sonrisa sin felicidad, espalda recta o caligrafía primorosa (a las que añado verse "Cantando bajo la lluvia" o "Sopa de Ganso") son lo más cercano a un libro de autoyuda para ser feliz (en el mejor sentido) que ha aparecido en este blog. Se puede estar triste y abandonarse a ello, pero con moderación. Que estar triste engancha. Y su adicción puede llevar a la depresión.

PD: A la depresión se llega o aparece de mil otras formas;
PD2: Todo esto no deja de ser mi opinión.