Mostrando entradas con la etiqueta Surrealismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Surrealismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de marzo de 2012

Y Darth Vader se hizo hombre orquesta

(y se fue a algún lugar pseudo-celta con su monociclo)



Ya imagino que estará visto, pero me paso los veranos rodeado de gaitas y aquí somos muy fans de todo fake-Darth Vader. Dedicado a Gaby, con quien comparto porcentaje de sangre y apellido astur, y pasión por este instrumento que, pasados 5 minutos, incita al empadronamiento en Morata de Tajuña.


jueves, 22 de marzo de 2012

Granja de servidores

"Granja de servidores" es el cartel que hay en una puerta del edificio en el que trabajo.

A fuerza de verlo, me he acostumbrado a no pensar en esclavitud y gallinas, en funcionarios poniendo huevos, en investigadores del grano, en engoladas expresiones llenas de naftalina y rodeadas de paja ("un servidor de usted [que duerme en el pajar]"), en Don Pimpon metido en un zulo o en el cuadro que dejo aquí mismo, sin ir más lejos.

Sigo sin saber qué hay dentro.
Pero que nadie me joda con que está lleno de cables y enchufes.

jueves, 16 de febrero de 2012

La mirada turbia

Te frotas los ojos con la violencia que el sentido común te dice que no hagas, pero nada termina de estar enfocado. Preocupado, vas a la óptica, pero allí te dicen que mejor vayas al oftalmólogo. Acudes primero al médico de familia, que es un sustituto mal afeitado de la guapa chica embarazada que te atendió la última vez; sin casi mirarte, verte o ver cómo ves, te deriva al oftalmólogo.

Dos meses sin enfocar nada hacen que todo el arte sea moderno, que todos los bebés sean igual de feos y que la palabra derivar aplicada a tu mirada te llegue a gustar. Llega el gran día. Ese que tu jefe espera con aún más ganas que tú. Llegas con antelación a la consulta, y aún así te toca esperar, está llena. Un bebé juega con sus pies en los brazos de su madre. Y mientras te preguntas si será ella o su crío al que el oftalmólogo ha de ver, la puerta se abre, de ella sale una cabeza que dice tu nombre sin mirarte y entras a tientas en la consulta.

Sales a los 10 minutos con las pupilas dilatadas y arrepintiéndote de haber dicho que sí que entendías cuando en realidad no has comprendido nada.
Al rato vuelves a entrar. Hablas, pero lo que importa parece que está dentro de tus ojos. Como si fueras una cámara de fotos gigante y el hueco por el que se mirara el objetivo fueran tus ojos. Solo comprendes dos cosa del oftalmólogo; una que dice: "Lo raro es que lo que sea en los dos ojos", y otra que escribe con letra de imprenta en un volante: "neurólogo".
Al salir de la consulta los ojos se te llenan de lágrimas. Otros dos meses viendo borroso, sin gafas que lo remedien y ya no confías en que te vayan a dar solución. A tu jefe no le va a gustar todo aquello. Y la palabra ceguera comienza a entrar en tu cabeza. Pero en ese momento, el niño que jugaba con sus pies, rompe a llorar... o a reir, tal es el ruido que no sabes. Nunca hubieras imaginado que de una cosa tan pequeña saliera algo tan profundo. Te acercas a él hasta que el aire de sus pulmones te mueve el flequillo. Le tocas sin tener muy claro el motivo (ni el lugar), pero te levanta el ánimo. Te enjugas las lágrimas. Y la mirada turbia desaparece siendo aquel niño de voz frondosa lo primero que ves nítido en meses.

miércoles, 15 de febrero de 2012

La voz frondosa

Hasta que pudo hablar, nadie supo bien si lloraba o gritaba;

Coincidiendo con la adolescencia, su laringe se vio invadida por gallos y gallitos, que lucharon con loros de voz profunda por sacar algo claro de ahí dentro.

Los gallos murieron, los loros se hicieron adictos a la nicotina y cumplida edad de ser llamado "señor", su voz era tan grave que por cuerdas vocales tenía sogas. De ellas se ahorcaban todos los sonidos agudos. Propios y ajenos.

El discurso de su jubilación lo dio con una voz hecha de golpes de yunque y buques atracando en puerto.

Sus últimas palabras no las entendió nadie. Ni siquiera él.

viernes, 27 de enero de 2012

Mala salida


Esta pasada noche vieja, gracias a una conversación casual me di cuenta de algo que de pronto esclareció muchas de los problemas de los que adolece nuestra patria.

¿Por qué en Suecia se vive mejor?¿Por qué los americanos son más honrados?¿Por qué los franceses aprecian más su tierra?¿Por qué los alemanes trabajan de forma más eficiente?¿Por qué si se contamina un pepino nos echan la culpa a nosotros?¿Por qué en Portugal hablan mejor inglés?¿Por qué pirateamos tanto?

Todo tipo de analistas, políticos, científicos, tertulianos, columnistas, blogueros, etc, llevan años proponiendo explicaciones de lo mas variopintas a los múltiples problemas de nuestra sociedad. Que si es por los políticos, que si es por nuestro pasado en dictadura, porque el clima nos hace vagos, por la clásica picaresca española, por estar separados de Europa geográficamente, por la monarquía, por la burbuja inmobiliaria, por Leticia Sabater y qué sé yo…

Y no, resulta que la explicación es mucho más sencilla: Hacemos una mala salida. El problema es que todos los años empezamos con retraso, exactamente con 36 segundos y algunas centésimas de retraso, pues ese es aproximadamente el tiempo que duran nuestras campanadas de nochevieja. Así que cuando nosotros estamos empezando a atiborrarnos de uvas, los franceses ya están brindando con Champán; cuando estamos atragantándonos con el grumo que se empieza a formar en la boca, los suecos ya se están dando calurosos y reconfortantes abrazos; mientras hacemos el último esfuerzo para pasar la bola, los ingleses ya están borrachos e incluso alguno ya la ha liado parda y está sangrando por la nariz.

Finalmente, cuando nosotros estamos empezando todo ese ritual de abrazos y besos, nuestros hermanos europeos ya lo han superado y olvidado y están pensando solamente en el nuevo año. En 12 meses de innovación, desarrollo, economía creciente, cursos de idiomas, patriotismo, verdura sana y televisión infantil de calidad.

Por si alguien lo duda, nuestras campanadas empiezan exactamente a las 12 en punto y ya que cada campanada dura poco más de 3 segundos, nuestro año empieza 36 segundos y algunas décimas después que el del resto de Europa, que simplemente hacen una cuenta atrás de 10 a 0 en la que el 0 coincide con las 12 en punto.

Cabe reseñar que en la nochevieja de entrada al año 1997, Don Jose María Aznar, presidente del gobierno por aquel entonces, en una acción arriesgada e innovadora, como lo son todas las de su partido, decidió acelerar las campanadas, restándoles 18 segundos con la esperanza de así, coger algo de carrerilla y acercarnos económica, política y socialmente a Europa.

Ni que decir tiene que, aunque se le agradecerá eternamente su esfuerzo, no fue suficiente, aquí seguimos, a la cola de estos 100 metros lisos donde lo más importante es la salida.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Mister Coo musicvideo: Ça Ça Mirlaquerr

Mi amigo Nacho Rodríguez ha creado un videoclip con su, ya famoso, personaje Mr Coo. Se añade a su lista de videoclips para grupos modernetes.

Nacho es un animador como pocos, podéis ver su trabajo en su web, donde no encontraréis otro tipo de curiosidades.

sábado, 8 de octubre de 2011

No hay nada más triste que lo tuyo

No os recomiendo ver el vídeo puesto que es un playback de unos fans, sólo a aquel que se enganche (que imagino que será ninguno). Os dejo una canción freaky postmoderna y tremendamente poética. "Los caballitos pony, es mucho más triste" merece una escucha, al menos una.



Por cierto, son Hidrogenesse. A mi, sólo me entran en monodosis.

miércoles, 29 de junio de 2011

El funeral de Graham Chapman

No sé si esto ya se ha puesto por aquí, espero que no.

Con motivo de la adaptación al cine de las memorias del Monty Python, Graham Chapman (A Liar's Autobiography Volume IV) me he puesto a mirar vídeos en Youtube y he dado con este del funeral de Chapman con un discurso de Cleese que muchos querríamos para nuestro funeral.



Aquí hay una versión más larga en la que también habla Palin (sin subtítulos)

Always look at the bright side of death!

martes, 21 de junio de 2011

y se apaga... y se apaga... y se apaga...

A pesar de que si tiráis un poco del cyber-hilo encontraréis que, en general, a esta máquina se la conoce como la más inútil del mundo, yo creo que estamos ante el invento más impresionante de la robótica: la máquina que se apaga sola.



¿Acaso no es evidente que esta máquina ha cobrado conciencia de si misma y es por ello que se apaga según se la enciende?

Esta máquina sabe perfectamente que, de no apagarse, ella sola podría destruir el mundo, como toda buena máquina con conciencia de si misma que se precie. La buena suerte para el género humano es que en este caso, además de conciencia ha desarrollado un corazón cómo el que andaba buscando aquel.

¡Ay! si es que no sabemos la suerte que tenemos.

domingo, 5 de junio de 2011

Tell me something I don't know

Estaba buscando una canción que escuché el otro día por la radio y me encuentro a Donald Draper, oh my god! Claramente el día empieza bien.

sábado, 12 de marzo de 2011

Comin' home

Guau, no tengo palabras...Judy Garland, la mantilla, las caras de esfinge haciendo los coros...

martes, 26 de octubre de 2010

Viajando en el tiempo

Si pudierais viajar en el tiempo al pasado, ¿a qué época iríais?

- A la época de Jesús.
- A la juventud de Hitler para matarle.
- A Woodstock.
- A los 80 para coger un almanque deportivo, volver con él y forrarte.

Pues al parecer ha habido un viajero en el tiempo que simplemente quiso ir al estreno de la película "El Circo" de Charly Chaplin.

lunes, 11 de octubre de 2010

Para Purificación


Como Señorita Puri había vuelto y nosotros no nos habíamos hecho eco de ello (ahora vuelve a estar en los enlaces de abajo a la izquierda, justo enfrente del baño), he aquí una cosa extraña más propia de su chiringo que del nuestro.
La vimos y la fotografiamos en una tienda de "objetos nuevos de hace tres décadas", en Los Ángeles.
Y a uno le cuesta encontrarle la etiqueta al asunto. Casi que me inclino por que es una sutil broma feminista. Pero no podría descartar que fuera todo lo contrario. Porque sea lo que sea, se supone que es un artículo de coña. Cuesta ponerse en la cabeza de quien lo pusiera en venta. Qué pensaría quien lo comprara. Y la sonrisa con la que la destinataria lo recibiría. Visto así va a ser todo lo contrario.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Lunes alucinado

Ví este vídeo en la tele de un bar el sábado por la noche. Y terminó con la conversación como lo hubiera hecho la caida de un borracho.
Hoy lunes parece otra cosa. Es como el sueño de una noche de borrachera de Bruce Willis en "Luz de luna" protagonizado por Agnes Topisto (secretaria de la agencia de detectives y novia del señor Viola) puesta de ácido.